Category: Reflexión

  • Enero 31

    Enero 31

    Enero se despide sin hacer ruido, pero no se va vacío. Se va cargado de intentos, de ajustes silenciosos, de decisiones que quizá nadie vio, pero que marcaron el rumbo. No todo salió como esperabas, y aun así seguiste. Eso también cuenta como victoria.

    Fin de mes no es cierre, es pausa. Es mirar atrás sin castigarte y reconocer que sobrevivir a los días difíciles ya es una forma de avanzar. Enero no pide perfección, solo honestidad: ¿qué aprendiste?, ¿qué soltaste?, ¿qué todavía duele pero ya no pesa igual?

    Que febrero te encuentre con menos prisa y más claridad. Lo que no floreció este mes tal vez solo estaba echando raíces. 🌱

  • Cada quién juzgará basado en sus propios pecados

    Cada quién juzgará basado en sus propios pecados

    “Cada quién juzgará basado en sus propios pecados” nos invita a mirar con honestidad la forma en que evaluamos a los demás. Muchas veces creemos que nuestras opiniones son objetivas, pero en realidad están teñidas por nuestras experiencias, errores, miedos y culpas. Juzgar se vuelve entonces un espejo: lo que señalamos afuera suele revelar lo que aún no hemos resuelto dentro.

    Cuando comprendemos esto, nace la empatía. Reconocer que nadie es completamente inocente nos ayuda a bajar la dureza del juicio y a subir la comprensión. No se trata de justificar lo incorrecto, sino de entender que todos caminamos con cargas invisibles. Desde esa conciencia, el juicio deja de ser una condena y puede transformarse en aprendizaje.

    Esta reflexión también nos reta a la humildad. Antes de señalar, conviene preguntarnos qué parte de nuestra historia influye en lo que pensamos del otro. Al hacerlo, abrimos espacio para el perdón, el crecimiento personal y relaciones más auténticas. Al final, entender que juzgamos desde nuestras propias sombras puede ser el primer paso para vivir con más conciencia y compasión.